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Daniel Goleman con sus libros "Inteligencia Emocional"
y "La práctica de la inteligencia emocional" popularizó
la inteligencia emocional.
La
inteligencia emocional en la empresa
Las aplicaciones de la inteligencia emocional en el mundo de la
empresa son múltiples y variadas. Así, algunos pensadores
creen que en el mundo moderno, con la nueva manera de hacer negocios,
elementos como la inteligencia emocional cobran una importancia
fundamental, por el hecho que, a medida que las organizaciones se
mueven en mercados más competitivos y dinámicos, tienden
a reducir personal y a modificar los estilos de gestión para
atender a las necesidades de la globalización.
En este entorno dinámico, las empresas buscan gente que,
no sólo este preparada técnicamente para desarrollar
las tareas diarias de la empresa, sino que sea, también,
adaptable, empático, simpático, resolutivo,
etc. Es decir, que se valora la capacidad del empleado en el uso
de las habilidades propias de la inteligencia emocional.
Análogamente, los supervisores, los jefes o los gerentes
de las empresas no tienen otro remedio que potenciar sus habilidades
emocionales y sociales para empatizar con sus subordinados y poder
transmitir, así, los mensajes, la información básica
para el funcionamiento de la empresa a sus equipos, de la manera
más eficaz y eficiente posible.
La
inteligencia emocional en Internet
José A. Lacoste, director de Soydigital.com, nos dice que
"para conseguir el éxito en la Internet actual no hay
suficiente con tener un alto coeficiente intelectual (CI) y unos
conocimientos técnicos muy grandes. Los cambios del siglo
veintiuno están siendo testimonio del predominio del coeficiente
emocional (CE), un concepto nuevo que incluye el autoconocimiento
y el autodominio, el celo y la persistencia, la capacidad de automotivarse
y de conseguir resultados, entre otros conceptos".
La Inteligencia emocional es una forma de interactuar con el entorno
que valora mucho los sentimientos, y engloba habilidades como el
control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación,
el entusiasmo, la persistencia, la empatía, la agilidad mental,
etc. que configuran rasgos de carácter como la autodisciplina,
la compasión o el altruismo, que resultan indispensables
para una buena y creativa adaptación social.
Según el mismo autor, la aplicación de la IE a Internet
se traduciría en las siguientes acciones:
- Generar la sensación de controlar y dominar el espacio
web, la propia evolución y los contenidos aportados, transmitiendo
las posibilidades de éxito de los servicios/productos
ofertados, tanto desde la propia web como en los mensajes de correo
electrónico.
- Tener en cuenta que el hecho de descubrir algo es positivo
y agradable para el usuario, por lo que resulta interesante
aportar cosas nuevas o una nueva visión de alguna cosa
que ya existe o una manera de interactuar / probar el servicio
que se ofrece.
- Mostrar un claro deseo y capacidad de conseguir los propósitos
de la web y de actuar en consecuencia. Esta habilidad está
ligada a la sensación y a la capacidad de sentirse competente,
de ser eficaz.
- Tener capacidad de modular y controlar los productos / servicios
ofertados de forma apropiada; ofrecer la sensación de
control interno.
- Tener capacidad de relacionarse con los clientes, una capacidad
que se fundamenta en el hecho de comprendrerles y de ser comprendidos
por ellos. Se debe ser capaz de ponerse en el lugar del cliente
para pensar que necesidades tiene y fomentar una relación
lo más personal posible (es preciso humanizar un canal
que es totalmente anónimo).
- Tener capacidad de comunicar, de intercambiar verbalmente
o por escrito ideas, sentimientos y conceptos con otras personas.
- Tener la capacidad de armonizar las propias necesidades
con las de los clientes, teniendo en cuenta que cada cual
busca una ganancia o beneficio que debe ser complementario
Fuente: Barcelona
Activa
Más información: http://www.barcelonanetactiva.com
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