La cuarta generación de telefonía móvil pasará por internet, o más bien, por el protocolo de la red, el famoso IP. Y no sólo veremos llamadas desde el ordenador y teléfonos que convierten la señal analógica en digital y viceversa para transportarla como si fuera un paquete de datos, sino la integración de este modelo con los propios datos en mensajería unificada, programación desde la web y gestión de datos al mismo tiempo.
Así, por ejemplo, un usuario puede ya ser el filtro de su propia comunicación y decirle al teléfono a través de una web qué llamadas quiere recibir, dónde (por el desvío de llamadas), cuándo quiere leer los mensajes y si estos pueden contener adjuntos o no, si quiere realizar multiconferencias o si prefiere bloquear una llamada.
Pero estas aplicaciones, que comercializan en España empresas como Voz Telecom o en Estados Unidos Pingtone, con terminales específicos que suplen lo que hasta ahora hacía nada más que el PC, no sólo van destinadas a usuario final, sino también a las operadoras. Y es que hoy Telefónica, por ejemplo, está migrando sus sistemas de transmisión de voz hacia IP, que unifique datos y voz y acabe con la hasta ahora red doble, además de abaratar bastante los costes.
Aún en mantillas
Las grandes empresas de telecomunicaciones, como Cisco, Ericsson, Alcatel o Siemens, son también empresas que comercializan estos productos para los más grandes, las llamadas redes multiservicios, que permiten, además, que las máquinas se comuniquen a través de móviles con un proveedor central. "La cuarta generación significará meter IP en la telefonía, pero todavía son sólo conceptos", apunta Miguel Ángel Rodríguez Palma, de Ericsson España.
Fuente: El Periodico
Más información: Noticia publicada en la página 038 de la edición de Miércoles, 9 de junio de 2004 de El Periódico - edición impresa. Para ver la página completa, descargue el archivo en formato PDF
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